RESUMEN NOVENA REUNIÓN DEL CLUB DE LECTURA

Hola a todos:

Este pasado sábado día veintiocho de febrero celebramos la novena reunión de nuestro Club de lectura. Asistieron Cristina Sánchez, María, Felipe, Gemma, Mari carmen, Yolanda, Carmen Teresa, Sergio, Conchi, Elena Bandrés, Jesús, José, Pablo y  un servidor, también llamado Félix. Faltaron: Luisa, Claudia, Puri, Cristina Ramos y Elena Crespo. No dudéis ni por un solo momento que se os echó mucho, pero que mucho de menos a todas y a vuestros comentarios y opiniones, aunque sea desde la lejanía, ¿verdad Puri?

Abrimos la reunión dando buena cuenta de los pasteles y de algunas botellas de sidra que Yolanda y Marimar (la señora esposa del que subscribe) quisieron invitarnos por los buenos resultados que habían tenido sus análisis clínicos. Dentro del Club pocas noticias han sido tan bien celebradas y con tanta alegría como ésta. Marimar, Yolanda, sois un verdadero ejemplo de vida, de cómo se ha de luchar ante las adversidades y de un estado de ánimo del que todos deberíamos de pediros la receta para poder también alimentarnos de él. Y como bien dice Yolanda, “El bicho no sabe con quién se ha metido”. Elena y Jesús también nos regalaron una caja de bombones con la que celebramos que Sergio nos confirmó que el próximo dos de mayo le ordenan como sacerdote. Sergio, vas a ser un gran cura porque eres una grandísima persona. Es un verdadero regalo y una suerte poder conocerte y disfrutar de ti como persona.

En esta última reunión comentamos y debatimos sobre el relato de Isaac Asimov “La última pregunta”. Un poco de miedo al principio por lo raro del relato y de su creador. Jesús nos presento al señor autor y el por qué lo eligió. Y lanzamos la pregunta que gracias a Dios en este caso no fue la última: ¿Qué nos ha parecido el relato?

Lo primero que nos sorprendió a casi todos fue el final del relato, cuando la AC ya había conseguido reunir toda la información suficiente y podía dar respuesta a la pregunta que plantea Asimov. La frase de “Se hizo la luz”… “Y la luz se hizo” a muchos nos recordó a las palabras del libro del Génesis, creyendo que al final lo único que queda es Dios.

En otras reuniones los comentarios eran sobre temas más amplios que habíamos sacado del relato o película, pero en este caso casi todas las opiniones iban relacionadas sobre el argumento central de “La última pregunta”: la tecnología. Hablamos de si era beneficiosa o no para el ser humano y llegamos a la conclusión generalizada de que dependía del uso que de ella hagamos las personas. Pensábamos que si se emplea bien podíamos tener una vida mucho mejor y conseguir verdaderos logros que no hace mucho tiempo solo existía en la imaginación del hombre. En campos tan diversos como las comunicaciones, medicina, astronomía, en ciencias como la química y la física, la informática, la robótica,… en nuestra vida diaria. Podíamos llegar a obtener espectaculares logros con los que conseguir que la vida de todos sea mejor y más duradera.

Pero la mayor parte del tiempo el debate se centró en que se debía de tener mucho cuidado  la hora de utilizar y de aprovechar la tecnología porque se podía volver totalmente en nuestra contra y, por ello, llegar a destruirnos, aunque a este respecto hubo gente que opinaba que, aun siendo esto cierto, por la naturaleza rebelde del hombre siempre habrá algunos que lucharán porque esto no suceda. Que cabe la posibilidad, he incluso certeza, claro está, de que el mal uso de la tecnología nos convierta en verdaderos perezosos y que dependamos enteramente de las máquinas para poder vivir o sobrevivir, provocando que dejemos de pensar por nosotros mismos, esto nos provocaba miedo de verdad al pensar que nunca una máquina conseguiría contestarnos ni escucharnos de la misma manera que puede hacerlo uno de nuestros semejantes ya que por mucho que logren evolucionar les será imposible gesticular, sentir o acariciar como lo puede llegar a hacer una persona. Opinamos también sobre lo de que las mentes de todos los seres humanos estuvieran interrelacionadas entre sí formando un único y globalizado cerebro. Es indudable que de esta manera existen más posibilidades de solucionar grandes y graves problemas como pueden ser enfrentamientos, enfermedades, grandes misterios y problemas que pueden parecer que no tengan solución. Todo esto es cierto, ¿pero qué pasa con el individuo? ¿Qué será entonces de la libertad de pensamiento de cada uno de nosotros? Si llegamos a unificar los cerebros de todos los seres humanos la primera y más grave consecuencia es que  destruiremos al individuo porque lo que piense y sienta no servirá de nada si no obtiene el beneplácito de todo el colectivo, pasando esos sentimientos y pensamientos a ser propiedad del único cerebro en vez del individuo. Entonces… ¿Para qué pensar?

Acabamos el debate dando los últimos sorbos a la sidra mientras comentábamos que el acto que queremos asistir al Festival de arte Sacro será “Cantos litúrgicos Afrocubanos”. En los próximos días informaremos del día, hora y preciso para que vayamos confirmando quién puede asistir. Felipe nos sugirió que podríamos hacer nuestra propia “porra” de los Oscar y como nos pareció muy buena idea pondremos un comentario en el blog indicando cuáles son todas las categorías y las nominaciones y poder hacer nuestra votaciones.

La próxima reunión será el catorce de marzo y la película sobre la que debatiremos será “El color púrpura”.

Un fuerte abrazo para todos.

Club de lectura Gabo.

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