En gustos se rompen géneros

Por: Andrea Jurado

“Para enterarse de lo que pasa en el país necesitas leer los diarios externos, tristemente”  Me dice Samuel.

La conversación que sostuve con mi familia para esta entrevista fue muy diferente a lo que esperaba y pude ver que aunque los medios masivos de comunicación están ahí, es uno quien decide que toma y que deja, la sociedad es selectiva según sus “necesidades”. Samuel, Elizabeth y Ximena, más que hablar de cosas pasadas, aunque intentaba sacar el tema, preferían mencionar cosas actuales, quizá también por el hecho de la saturación que existe en los medios hoy día y esto no pude dejar de llamar mi atención.

Fue un ejercicio interesante y que nos permitió tener un tema más de sobremesa en los acostumbrados domingos familiares.

Una familia, tres generaciones. Elizabeth Ángeles, de 76 años de edad, Víctor Samuel Jurado de 43 años y Ximena Ochoa de 13 años.

Samuel comienza diciendo que para él los medios de comunicación son terriblemente importantes al igual que la tecnología, ya que siendo comunicólogo no puede vivir apartado de ellos.

Odia la televisión nacional y la tele en general, así que si no están pasando una buena película, alguna serie que le guste o sea la temporada de NFL o MLB no la ve y desde niño era así, además nunca fue fan de escuchar radio, prefería comprar los casetes o discos y escucharlos en casa, por lo que sus amigos lo molestaban por fresa.

En la actualidad usa varias redes sociales, Facebook, LinkedIn, Twitter, Instagram, etc., y aunque no le fascina compartir cosas personales, suele compartir artículos y versículos diariamente.

Samuel opta por leer diarios de otros países, New York Times, El País, Le Monde, por mencionar algunos y sostiene firmemente que “para enterarse de lo que pasa en el país necesitas leer los diarios externos, tristemente”.

Elizabeth por su parte cuenta que de niña, viviendo en Pachuca, no había mucha posibilidad de tener radio o tele, aunque a en su casa nunca les llegó en cuanto fue posible y siempre había invitados que iban a escuchar la radionovela o verla, posteriormente. No recuerda los nombres de ningún programa en especial, “he visto tantas telenovelas en la vida que ya tengo las historias y los nombres revueltos”.

Para ella cosas como el movimiento estudiantil del 68 pasaron desapercibidas así que no habla mucho de ese tipo de temas.

Actualmente, Elizabeth es seguidora inamovible de TVAzteca, a no ser por una que otra novela que esté muy buena de Televisa.

No usa más que su celular para recibir llamadas y los considera aparatos inútiles al igual que las computadoras y las tablets.

La pequeña Ximena es otra historia, pasa toda la conversación pegada al celular y el iPod, no los deja ni para cuando contesta pese que en casa existe la regla de no tener esos aparatos en la mesa mientras comes. Ella es hija de la tecnología, ve tele a diario, aunque dice que no, fan de programas como The Voice o Selfie, no existen para ella cosas como las noticias o “esas cosas aburridas”.

Como buena adolescente, está actualizada en todas las redes sociales, hasta me insiste abrir una cuenta de Instagram. Su contacto con todos sus amigos es en Whatsapp y en Facebook, haciendo sobre todo videollamadas y menciona para terminas que sólo los antisociales de la escuela no usan Facebook y regresa a sumergirse en su iPod.

You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed.You can skip to the end and leave a response. Pinging is currently not allowed.

Leave a Reply

--------