Electromedicina y fibromialgia

Cantidad y calidad no son sinónimos cuando se habla de información. Los datos, aun siendo correctos y numerosos, son inútiles cuando se carece de los instrumentos que les hacen tener sentido. Dotar de coherencia a esos datos es labor de la informática, y hay que reconocer que en el caso de la fibromialgia existe una gran cantidad de foros, blogs y webs que divulgan información sobre esta enfermedad. Permanecer ajeno a sus posibilidades es un lujo que nadie se permite, y mucho menos un sector como el de la electromedicina, en el que la información que emana de los equipos tiene un único fin: ayudar a los especialistas a realizar un buen diagnóstico y tratamiento del paciente. Posiblemente sea una herramienta que en un futuro ayude a un correcto diagnóstico y abordaje terapéutico de la fibromialgia.

Eduardo de la Peña es el presidente del sector de electromedicina en Fenin, la patronal de productos sanitarios. Compatibiliza su cargo representativo con la dirección para el sur de Europa de la compañía Spacelabs. En su opinión, la innovación en este ámbito pasa por la creación de programas que faciliten el uso -sobre todo la síntesis- de la información que los equipos proporcionan. “Hoy tenemos información suficiente. Lo que hay que hacer es correlacionarla. Datos que provienen de analíticas, de electros o de pruebas radiológicas han de estar en un archivo de una base de datos que sustituyan a las carpetas actuales. Todo eso hay que digitalizarlo”, sugiere.

En su opinión, la informática aplicada a la electromedicina y a la fibromialgia es ya una realidad. Los avances que deberían producirse para llegar a estas bases de datos como instrumento cotidiano de trabajo no pertenecen sólo al ámbito de los equipos, sino al de los servicios en los que se emplean. Aunque algunos, como los de radiología o analíticas han alcanzado altos niveles de desarrollo, el experto cree que es preciso que se mejore su interconexión, así como también en la fibromialgia. Sólo de ese modo es posible que un paciente acuda a cualquier centro y un médico pueda acceder a todo su historial médico.
Disfrutar de una realidad como la que plantea requiere la solución a algunos de los problemas que, a su entender, padece el sector. “Uno de ellos es la falta de previsión de las administraciones en el capítulo de inversiones. Aunque han aumentado en los últimos años, lo han hecho por el lado de las obras, no de la adquisición de nuevos equipos”. Eso hace que, según la patronal, se esté generando un aumento de la obsolescencia de los instalados en los centros sanitarios, de la que sólo se salvan los que De la Peña califica como cuellos de botella de los hospitales, como las resonancias, las radiologías y los sistemas que sirven de apoyo al resto de la institución. Por ese motivo, las empresas del sector claman por que las administraciones realicen planes de inversiones por periodos de siete a diez años, que se ajustan bastante a la vida útil de muchos dispositivos.

En el contexto de falta de luz en el gran interrogante de la fibromialgia, el sector de la electromedicina está viviendo un momento de cambio, según el presidente de este sector en Fenin. “La enorme presión sobre los precios y los sistemas de compra por concursos han provocado que se cree un mercado de demanda controlada que afecta a los márgenes de las empresas”, explica. El sector está encontrando la respuesta a esta preocupación en una estrategia de globalización en la que “cuanto más grande se es, mucho mejor”.

Para el experto, las multinacionales se defienden comprando fábricas y cuota de mercado, pero las empresas españolas, más pequeñas, tienen menos posibilidades y tratan de reaccionar haciendo un gran esfuerzo para exportar. En el caso de las distribuidoras, que son mayoría en el ámbito nacional, su estrategia pasa por acercar las últimas tecnologías a los usuarios -lo que supone traerlas desde el país en las que se fabrican- y formales en su manejo, con el coste que ello supone.

Los fabricantes de equipos de electromedicina están preocupados porque no existe una legislación que regule las condiciones en las que otras compañías pueden prestar el servicio de mantenimiento de sus instalaciones; y más en un contexto en que no está claro para el caso de la fibromialgia, las posibilidades que ofrecerá esta tecnología. El hecho de que la competencia entre las empresas de mantenimiento sea intensa se suma al interés de los centros por abaratar los costes, lo que da lugar a la contratación de servicios técnicos de terceras empresas que, según De la Peña, no siempre están suficientemente preparados para tocar los equipos o no cuentan con un documento que certifique su cualificación. “No hay un soporte legal que nos permita declarar un servicio oficial”, comenta.

De esta forma, un equipo puede dar problemas por factores no relacionados con el fabricante, sino con el tercero que lo ha manipulado, con las repercusiones que ello implica en la atención de los pacientes de todo tipo de enfermedades, entre ellas la fibromialgia, en la calidad del servicio que el equipo ofrece y en la imagen del fabricante.

Es necesario, a su juicio, que los servicios técnicos de mantenimiento tengan el visto bueno de la empresa que ha desarrollado cada tecnología. En un tiempo en que se convocan concursos en los que una sola empresa se encarga del cuidado de equipos de naturaleza muy diversa no es extraño que los equipos de una marca estén supervisados por una firma de la competencia. “Eso no es negativo, pero hace precisa la existencia de una certificación y del visto bueno del fabricante para que se empleen piezas originales y para que las personas que hacen el trabajo de mantenimiento estén preparadas y capacitadas para la labor. En definitiva, exigimos que el perfil de los técnicos que manejan los equipos sea muy similar al de los fabricantes”, explica

Un caso muy prometedor de este tipo de tecnología, aunque en este caso no está aplicado a la fibromialgia son los mejores resultados gracias a la cirugia asistida por ordenador. El sistema de navegación Navitrack para la cirugía asistida por ordenador, de Sulzer Medica, permite gran precisión en la colocación de implantes por su presentación en tiempo real en la pantalla, lo que supone una mayor seguridad y éxito. Navitrack, se usa en intervenciones espinales con la diferencia de que el éxito de una operación convencional depende mucho de la experiencia del cirujano.

Estamos a las puertas de grandes avances en este campo de la ciencia; y el gran interrogante para todos los pacientes de fibromialgia, es si ello aportará mejorías claras a su calidad de vida. Sólo el tiempo, podrá dar respuesta a esta inquietud.

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