¿Es caro Spotify?

Aunque por el titúlo lo parezca, no, Spotify no me está pagando por esta entrada. Es más, les estoy pagando yo a ellos. Pero desde reyes, que había una oferta de pagar 10€ por tres meses de Spotify Premium, utilizo Spotify muchísimo, y me apetecía hablar de lo que hace bien, de lo que no hace tan bien, y de lo que hace mal.

Spotify, lanzado en Europa en 2008 por dos suecos

(Daniel Ek y Martin Lorentzon) ha cambiado, y mucho, la manera en que escuchamos música. Tenemos, básicamente, toda la música que queramos prácticamente gratis. Porque, claramente, Spotify pone anuncios a los usuarios que no pagan porque es una empresa. Es, a fin de cuentas, la evolución natural de la radio: escuchas lo que quieras, en el orden que quieras, con el simple pago de escuchar un anuncio cada dos o tres canciones. Y si eres guay y no quieres escuchar anuncios, siempre puedes pagar 10€ al mes y, además de eliminar los anuncios, puedes bajarte la música para no gastar datos en el móvil… Y poco más. Bueno, una cosa sí. La aplicación del móvil se vuelve útil.

Con el tiempo, Spotify se ha ido haciendo mejor para los que no pagan: hubo una época en la que sólo podías escuchar 10 horas semanales (que viene a ser lo que escucho solo un sábado), ahora mismo son solo los anuncios. De hecho hace poco Spotify decidió ayudar un poco más a nuestro bolsillo abriendo la app del móvil también para los que lo usan gratis. Y, eh… No.

Si no pagas, la app es lo más inútil del mundo, básicamente estropea todo lo bueno de Spotify. Y es que hay tres conceptos que simplemente rompen la app: canción sugerida, número de saltos y aleatorio. En ningún orden concreto.

Para empezar, no puedes escuchar un álbum de principio a fin, sólo puedes escucharlo en aleatorio. Y no puedes darle a la canción que quieres, no, sólo aleatorio. Si de algún modo consigues encontrar una canción aislada en una esquina de Spotify (uf que mal suena, pero me entendéis, en un single por ejemplo) tampoco es seguro que puedas escucharla: os presento a las canciones sugeridas, que salen hasta en medio de las playlists. Esto es verídico: quería escuchar El Dormilón, de Iván Ferreiro. Me salieron cinco canciones sugeridas. Me salté las cinco. Me salió una sexta, y ya no podía saltarla. Y desinstalé la app.

Porque sí, tampoco puedes saltarte las canciones. Sólo tienes 5 saltos cada hora. Y, créeme, vas a necesitar más.

Vale, la app puede ser útil para escuchar una playlist, y tampoco, porque te salen canciones en medio que no has metido, y que lo mismo ya no te puedes saltar. Además, lo que mola de Spotify es el “ay, quiero escuchar tal canción” y llegas tú, el más chulo de España, y la pones. Así, listo. Pero no, con la app esta las probabilidades de que salga la canción que buscas son casi nulas (porque, llamarme paranoico, pero estoy seguro de que en el aleatorio primero te salen las canciones que nadie escucha, que va por popularidad).

Entiendo por qué lo hacen, porque eso te hace querer tener el premium. Pero también te hace odiar Spotify. Y hay gente que, porque son menores (como servidor), porque no tienen o porque simplemente no quieren, no van a pagar esos 10€ mensuales. Y a toda esa gente no le importaría una app con interrupciones para anuncios, porque de hecho ya lo usan así en el PC. Y, haciendo cálculos así rápidos, un usuario usando una app completa pero con anuncios da más dinero que un usuario que no usa la app. Puedes conseguir más horas de reproducción diarias (yo mismo ahora uso Spotify para ir y venir al instituto, mientras me ducho, mientras me lavo los dientes, mientras respiro en general, todo eso en el móvil, y aparte en el PC), y eso es más dinero para Spotify. Que con ese tema también hay tela.

Daft Punk. Get Lucky. Verano de 2013. Todo el mundo dándolo todo con Thomas y Guy-Man (possers todos, ts, os odio). Get Lucky se convierte en la canción más escuchada de la historia de Spotify. Cien millones de reproducciones, para que lo veáis bien os lo pongo en números: 100.000.000.000 reproducciones. ¿Cuánto ganaron? $9.669,47. Que sí, que ojalá yo con ese dinero, pero, para CIEN MILLONES de reproducciones es ná y menos. $0,006 por cada reproducción. Que además es dinero bruto, quita impuestos, quita lo que se quede la compañía y quita toda la gente que tenga que cobrar por haber trabajado en la canción. Apenas se gana algo.

Con estas cifras, es normal que haya artistas y discográficas que quieran retirarse de Spotify. Por ejemplo Taylor Swift, Beyoncé o The Black Keys. Con Spotify no solo apenas ganas nada, sino que estás quitando ventas de tu disco. Al fin y al cabo, ¿para qué comprarlo si puedo escucharlo gratis? Porque si fuese un complemento al disco, pues mira, gano lo que venda y aparte lo de Spotify. Pero no, se está comiendo ventas.

¿Tiene esto solución? Es difícil. Para beneficiar a los artistas habría o que subir las cuotas mensuales y el número de anuncios, o hacer que más cosas sean como la app de móvil con la esperanza de que más gente pagase. Todo eso nos perjudica a nosotros, usuarios.

Porque, entiendo las razones de los artistas, pero como usuario me parece un trato justo. Si no quiero pagar tengo un bufete libre de música con anuncios (siempre que estés en PC o tablet o tengas muuuucha paciencia), y si soy un adicto a la música, por el precio más o menos de un disco al mes tengo prácticamente cualquier canción que quiera escuchar, en mi casa o fuera de ella. Como digo, creo que es algo justo.

Sea como fuere, no podemos negar que Spotify ha cambiado la forma en que consumimos música. Fue básicamente el primer paso hacia lo digital, junto con iTunes, y ya estamos viendo que, funciona tan bien que Google y Apple la han imitado (con Play Music y la compra de Beats Music, respectivamente), además de haber dado lugar a otras alternativas, algo distintas, pero con la misma base del streaming como son Souncloud o Grooveshark, sin olvidar a otros rivales de Spotify como la también sueca Aspiro (recién comprada por Jay-Z, así que ojo).

Como ya lo fue el iPod, y antes el CD, y antes el casete, y así atrás en el tiempo, el streaming es el futuro de la música. Bueno, ya es el presente, lleva tiempo entre nosotros. Solo cabe una pregunta, ¿va el streaming contra los artistas?, ¿tendrán que adaptarse a cobrar menos o veremos otros cambios? Y otras cosas que el futuro nos dirá.

¿Qué pensáis vosotros? ¿Sois tan enfermos de Spotify como lo soy yo? Como siempre, comentad, y nos vemos el miércoles (si se me ocurre algo, como siempre) :D

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